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  • RELACIONES POLACO-COLOMBIANAS

  • Reunión  de los Cancilleres de Polonia y Colombia

     

    El 2 de marzo de 2016 en Ginebra se sostuvo una reunión entre la Ministra de Relaciones Exteriores María Ángela Holguín y su homólogo polaco Witold Waszczykowski. Los Cancilleres trataron los temas  de las relaciones bilaterales y una profundización de la cooperación en los foros multilaterales, como la Comunidad de las Democracias y la candidatura de Polonia al Consejo de Seguridad. Se ponderó también el creciente intercambio comercial y la posibilidad de una numerosa participación de los peregrinos colombianos en la Jornada Mundial de la Juventud (Cracovia, 26-30 de julio 2016).

     

     

     

    Reunión entre los Cancilleres de Polonia y Colombia

     

    Nueva York, (Sep. 25 / 12). Con la firma del acuerdo de exención de visado para pasaportes diplomáticos, terminó la reunión bilateral entre la Ministra de Relaciones Exteriores María Ángela Holguín su homólogo de Polonia, Radoslaw Sikorski, realizada en el marco de la 67° Asamblea General de las Naciones Unidas.

     

    Durante el encuentro, el Canciller de Polonia, Radoslaw Sikorski, se mostró interesado en conocer sobre el proceso de paz de Colombia. Igualmente, ratificó el apoyo a la aspiración de Colombia para ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) e invitó a la Canciller Holguín a visitar su país.

     

    Los Ministros de Relaciones Exteriores de Colombia y Polonia resaltaron el crecimiento económico de ambos países, al tiempo que el Canciller polaco manifestó el interés de su país en tener mayor presencia en América Latina.

     

     

     

     

     

     

     

     

    Historia de las relaciones diplomáticas polaco-colombianas

                En el año 1930, después de cincuenta años de gobiernos ejercidos por los conservadores en Colombia, llegan al poder los liberales. Surge la llamada Primera República Liberal. El recién electo presidente Olaya Herrera inicia un amplio proceso de reformas constitucionales, sociales y económicas. Dentro de la ola de cambios, entra a revisión la política exterior vigente hasta ese momento. Colombia empieza a interesarse más ampliamente en el viejo continente. Se encamina a establecer relaciones más cercanas con la República de Polonia, la que había renacido en 1918.

                En ese entonces en Polonia, al igual que en otros países, desde finales de 1929 se acrecentó la crisis económica, disminuyó la demanda de productos y la producción, aumentó el desempleo y drásticamente cayeron los precios de los productos agrícolas, lo que provocó una mayor contracción de la demanda; se presentaron dificultades en las exportaciones y en la vecina Alemania se intensificaron los movimientos nazistas. En 1933 Adolfo Hitler se convirtió en el Canciller del Tercer Reich, estableciendo un gobierno dictatorial y el terror político. Dos años después, se promulgaron las Leyes de Nuremberg - los judíos pierden la ciudadanía del Reich. Se inicia la construcción de la potencia militar alemana. La crisis económica en Polonia y las inquietantes noticias procedentes de Alemania en gran medida provocaron el incremento de la emigración de aquellos años. En busca de trabajo y asilo en el exterior, de Polonia empezaron a salir grandes masas de polacos, en ellas representantes de la comunidad judía.

                El objeto de la política exterior de la Segunda República de Polonia de los años treintas, fue establecer relaciones diplomáticas con todos los países de las dos Américas. Teniendo sin embargo, limitadas posibilidades financieras, se decidió la apertura de representaciones diplomáticas en primer lugar en aquellos países, en donde se encontraban las más significativas concentraciones de las colonias polacas (Brasil, Argentina y México). En los restantes países se crearon Consulados Honorarios. Las relaciones diplomáticas con Colombia fueron establecidas en el año 1931. Dos años después fue acreditado en Colombia Zygmunt Merdinger, Charge d'Affaires residente en México. Simultáneamente se nombró en Bogotá a Stanislaw Roman Lisocki como Cónsul Honorario y en el año de 1935, se estableció en la ciudad de Cali una agencia consular. Las dos representaciones dependieron inicialmente de la legación en México y más tarde de la de Bogotá. En el año 1936 Zygmunt Merdinger reemplazó a Mieczyslaw Marchlewski. No obstante, las muy restrictas regulaciones migratorias vigentes en Colombia en aquella época, este país fue el lugar de desembarque de muchas familias polacas. Paradójicamente, la situación económica de ambos países era propicia al desarrollo del intercambio comercial bilateral.

                Una decisión similar tomó el gobierno colombiano abriendo en 1935 su legación en Varsovia. El primer Enviado de Colombia, que presentó sus cartas credenciales al presidente polaco,  fue Rafael Oregón Rajona, a quien en 1939 reemplazó Jaime Jaramillo Arango. Durante este tiempo el Consulado Honorario colombiano funcionó también en territorio de la Ciudad Libre de Gdansk.

                El estallido de la Segunda Guerra Mundial no provocó el cierre de las representaciones diplomáticas polacas en territorio de Colombia. Reconocía ella, la continuidad de la existencia del estado polaco, representado por el gobierno de emigración en Londres. Es más, en el año de 1941 el gobierno colombiano asumió drásticas medidas diplomáticas rompiendo relaciones con Japón, Alemania e Italia, y más tarde con el gobierno de Francia ocupada. En 1943 el congreso declaró la guerra a Alemania. En el año de 1942 las autoridades colombianas tomaron la decisión sin precedentes de permitir la apertura de la Legación Polaca en Bogotá. En abril de ese año, en el rango de enviado, fue acreditado el conocido diplomático polaco Mieczyslaw Chalupczynski, quien hasta julio de 1944, fue reconocido oficialmente como representante del gobierno polaco de emigración en Colombia y simultáneamente acreditado en Venezuela y en el Ecuador. M. Chalupczynski murió el 3 de enero de 1946 en Bogotá. Las representaciones consulares existentes en Colombia fueron delegadas nuevamente a la Legación de Polonia en México.

                El término de la Segunda Guerra Mundial puso en dilema al gobierno colombiano: ¿mantener las relaciones diplomáticas con el gobierno de Varsovia ó con el de Londres?. Después de varios meses, Colombia a ejemplo de los estados potencias, en diciembre de 1945, reconoció el Gobierno de Transición de Unidad Nacional. No aconteció sin embargo, el cierre de la representación del gobierno londinense. Después de la muerte de M. Chalupczynski en 1946, las funciones de enviado fueron asumidas por Kazimierz Eiger, quien estaba acreditado también en el vecino Ecuador. De su inspiración y con la ayuda recibida de la corresponsal de la AFP, Anna Kiper, entre los años 1943 y 1945, se publicó en Bogotá la revista mensual, bajo el nombre: "Por Nuestra Libertad y la Vuestra". Se organizó una colecta para ayudar a las víctimas polacas de la guerra y a los soldados de las Fuerzas Armadas Polacas en Occidente. Se constituyó la muy activa en los años de posguerra y vinculada con el gobierno de emigración en Londres, Asociación de Polacos en Colombia. La Asociación, como también individuos polacos residentes en Colombia, con gran distancia e incluso con enemistad, trataron la institución de la Polonia Popular.

                Después de 1946, en Colombia se agudizaron los antagonismos entre liberales y conservadores. La cúspide de la crisis fue el asesinato en 1948, en Bogotá, de Jorge Eliécer Gaitán, candidato a la presidencia del Partido Liberal. En los desórdenes murieron 1.500 personas y cerca de 20.000 quedaron heridas. En 1950 asume el poder el conservador Laureano Gómez, conduciendo un gobierno autoritario. En Colombia se estableció el estado de excepción y se suspendió el trabajo del congreso. La estabilidad del país se logró restablecer apenas en los años sesentas. En este tiempo (años 1952 - 1964), las relaciones diplomáticas polaco-colombianas fueron suspendidas. La única institución polaca, que operaba en Colombia, estaba relacionada con el medio político en Londres, la Comisión del Tesoro Nacional con sede en Cali. Su presidente era el Dr. Ernesto Zawadzki, descendiente de la familia Zawadzki.

                El avivamiento de los contactos recíprocos se logra en la segunda mitad de los años sesentas. En el periodo 1965 - 1967, operaba en Bogotá la delegación del Ministerio de Comercio Exterior. El día 8 de febrero de 1967 se cerró el acuerdo sobre el establecimiento de las relaciones consulares polaco-colombianas. Se abrió en Bogotá el Consulado, el que después del año 1969, se incorporó a la estructura de la Oficina del Consejero Comercial. El 28 de julio de 1969 se firmó un comunicado conjunto sobre el restablecimiento entre Polonia y Colombia, de las relaciones diplomáticas (entró en vigencia el día del anuncio). Esto se produjo como resultado de la misión especial de 1968 de Witold Jurasz, para el establecimiento de relaciones diplomáticas de la República Popular de Polonia con Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y Guyana. El primer embajador polaco, Tadeusz Wegner, llegó a Bogotá en el año de 1975. Se presentó el cambio de estatus de la misión, de Legación a Embajada (una representación de mayor rango), lo que en aquel periodo era el principio obligatorio en el mundo de la diplomacia.

                Lentamente se empezó a desarrollar la cooperación científica, cultural y deportiva. Aparecieron los primeros libros polacos sobre Colombia, ó temáticamente relacionados con Colombia, por ejemplo el de Zbigniew M. Kowalewski "Guerrilla latynoamerykanska. Szkice z dziejów rewolucyjnych walk partyzanckich XX w. (Guerrilla Latinoamericana. Ensayos de historias revolucionarias de las luchas guerrilleras del siglo XX)", Wroclaw 1978 ó el de Anna Slowakiewicz "Bogotanskie ABC (El ABC Bogotano)", Varsovia 1985. Janusz Rolicki realizó un reportaje fílmico sobre Colombia. En Polonia se tradujo libros de escritores colombianos, como por ejemplo, de Germán Arciniegas "Historia Turbulenta del Mar Caribe" (1968), como también, libros del premio Nóbel de literatura en 1982, Gabriel García Márquez, "Cien años de soledad", "El otoño del patriarca", "El general en su laberinto", "El Coronel no tiene quien le escriba", "Huella de tu sangre en la nieve", "La mala hora" y "La vida es un cuento".

                Un año después de establecer relaciones diplomáticas, se suscribió un convenio comercial y de pagos, el que impulsó un mayor intercambio comercial entre Polonia y Colombia. Nuestras importaciones desde Colombia comprendían principalmente café, banano, algodón y tabaco; las exportaciones productos químicos, rodamientos, máquinas- herramienta, automóviles, productos laminados y barcos (por ejemplo en el año de 1981, Polonia suministró 9 barcos a Colombia). En este periodo se realizó una serie de visitas políticas (a nivel de viceministros de relaciones exteriores), económicas y parlamentarias, fruto de las cuales, se suscribieron otros convenios sobre: cooperación cultural y científica (1981), cooperación en el área de la minería del carbón, mineral de cobre, fosfatos y en energética (1983) y en 1989, un Convenio comercial entre la República Popular de Polonia y el Gobierno de la República de Colombia.

                Al acercamiento entre los dos estados y naciones sirvió mucho también, la visita apostólica del Papa Juan Pablo II a Colombia. El primero de julio de 1986, el Santo Padre se reunió con la colonia polaca de Colombia en Bogotá, a la que entre otras cosas le manifestó:

                Deseo a Vosotros de todo corazón, que en esta nueva sociedad, a la que habéis entrado no sé desde  cuando, quizá hace varias décadas, quizá pasada alguna generación, ó talvez desde hace apenas unos meses; que en esta sociedad encontréis vuestro lugar.

                Deseo que seáis solidarios con los asuntos de Colombia, así como seguramente os encontráis solidariamente relacionados con los asuntos de vuestra Patria. Difícil de otra manera. Digo esto con todo el sentido de la realidad, la que conjuntamente padecemos.

                Os pido comedidamente, que aquí, viviendo fuera de vuestra Patria y construyendo con otros una nueva sociedad, trabajando por su bien y sirviéndole con vuestras capacidades, que al mismo tiempo no olvidéis estas raíces de las que habéis surgido, que a esta primera Patria también le paguéis la deuda contraída. Porque ante la Patria se asume una deuda, de la misma forma que se asume una deuda ante la familia, ante los padres. Este es un vínculo similar, una dependencia muy similar y una deuda también muy similar. Entonces procurad pagar esta deuda moral en relación con vuestra primera Patria, esta que os dio vuestra identidad de polacos, pagarla también aquí, en el extranjero.

                Crucial para las relaciones polaco-colombianas fue el año 1989. El despertar se presentó prácticamente  en todas las áreas fundamentales de la actividad diplomática. Favoreció a esto, la política asumida por el gobierno de la República de Polonia ante los estados de América Latina, dispuesta sobre todo a: normalizar las relaciones jurídico-contractuales; levantar la obligación del visado; la apertura de una red de consulados, dirigidos por los Cónsules Honorarios; la promoción del intercambio comercial y la promoción de Polonia en amplios términos, como la realización ordinaria de consultas políticas a nivel de viceministros de relaciones exteriores. En el caso de Colombia este listado se completó con la ampliación de los contactos con la colonia polaca local y más extensamente, con la comunidad colombiana de origen polaco, la que jugó un papel especial en la formación de las relaciones polacas con Colombia.

                Este periodo convergió con los cambios democráticos, que acontecieron en Colombia. En el año 1999 fue electo Presidente de la República César Gaviria Trujillo, líder del Partido Liberal. Dos años más tarde fue promulgada la nueva constitución, en base a la cual, en el país se llevó a cabo una serie de reformas. En forma significativa se descentralizó el poder central, fortaleciendo la autonomía departamental y municipal. Se introdujo el principio de igualdad de religiones y creencias, como la superioridad del poder laico en el estado. Se creó el Tribunal Constitucional. En 1993 se liquidó el cartel de narcotraficantes de Medellín, dirigido por el reconocido capo Pablo Escobar.

                En este tiempo en Polonia empieza a crecer el interés por Colombia y por los asuntos colombianos. En marzo de 1994, en la Dieta de la República de Polonia se conformó el Grupo Parlamentario Polaco-Colombiano, integrado por seis representantes, con Ryszard Kalbarczyk, como presidente y Daria Stanczyk, como secretario organizativo. En julio de ese mismo año, se llevaron a cabo en Varsovia, consultas políticas a nivel de viceministros de relaciones exteriores. La delegación colombiana fue encabezada por el Viceministro de Relaciones Exteriores, Luis Guillermo Rubio, quien estuvo acompañado por el representante Rodrigo Lucio. Las conversaciones, por la parte polaca, fueron dirigidas por el Viceministro de Relaciones Exteriores, Robert Mroziewicz. Durante el encuentro se hizo un intercambio de notas, confirmando la entrada en vigor del convenio comercial polaco-colombiano, suscrito en 1989. Con el tiempo, la práctica de llevar a cabo consultas políticas fue institucionalizada: las primeras (en 1999), las segundas (en el 2001) y las terceras ( en el 2001) se llevaron a cabo en Bogotá. Las cuartas, encabezadas por los Viceministros Andrzej Zalucki y Camilo Reyes, tuvieron lugar el 18 de mayo de 2005 en Varsovia.  

                En marzo de 1996 llegó a Bogotá una delegación interministerial presidida por Jan Czaja, Subsecretario de Estado del Ministerio de Cooperación Económica con el Exterior. En noviembre de este mismo año, en el Primer Foro Económico "Polonia-América Latina" participó la delegación colombiana, que estuvo integrada por: Carlos Ronderos Torres, Ministro de Comercio Exterior, como presidente; Alfonso Casanova Montero, Viceministro de Economía y Planeación y Héctor Roberto González Urrutia, Viceministro de Comercio Exterior para asuntos de Promoción y Cooperación Internacional de Colombia.

                Entre los días 17 y 20 de junio de 1998 por invitación de la Federación de Comerciantes FENALCO, llegó de visita a Colombia el ex-presidente de la República de Polonia y legendario líder de "Solidaridad", Lech Walesa. En una conferencia especial organizada en Bogotá, dirigida a los sectores políticos, económicos,  de opinión y las agremiaciones, Lech Walesa habló sobre "Solidaridad y Paz en el Nuevo Milenio". Lech Walesa fue invitado al Palacio Presidencial a un encuentro y a una cena con el Presidente Andrés Pastrana y los líderes políticos de Colombia. Recibió la más importante condecoración estatal, entregada a los extranjeros por el Congreso colombiano.

                Sobre ese periodo recae un notorio movimiento del intercambio comercial entre ambos países (ver la tabla adjunta). A las calles colombianas masivamente salieron los Fiat polacos 125p, lo que felizmente se tradujo en la motorización de la sociedad colombiana. El nombre "polski" se convirtió inmediatamente en sinónimo del anhelado automóvil, que frecuentemente no es accesible para los bajos estratos sociales. Hasta el día de hoy esta palabra significa coloquialmente más o menos lo mismo, que para los polacos en los años sesentas significaba el nombre del automobil "Syrenka". La presencia de Polonia en el mercado colombiano se potenció más aún, con la masiva traída de pickups, construidos sobre chasises de "Escarabajos" y en años posteriores con los "Poloneses", que en una cantidad aproximada de 4.000 unidades, llegaron a equipar a la policía local. Los vehículos por un largo tiempo gozaron de una muy buena opinión de los usuarios colombianos. 

    En la segunda mitad del año 1998 en la economía de Colombia se presentaron tendencias negativas, la caída de la producción industrial, el crecimiento del desempleo y la desaceleración del proceso de privatizaciones, entre otras. La elaboración del programa de mejoramiento no produjo los resultados esperados. En 1999 Colombia se encontró en la más seria crisis económica de su historia. El alto desempleo y la difícil situación económica causaron una serie de paros laborales. En el año 2000 la economía colombiana empezó a mostrar signos de recuperación de la recesión. Se presentó un leve aumento del PIB, de la producción industrial y de las exportaciones, especialmente de petróleo. De los dos años de recesión empezaron a salir el comercio y la agricultura. Estos sucesos en cierto grado explican la caída significativa del intercambio comercial bilateral en los años 1999 - 2002.

                Las relaciones polaco-colombianas entraron en una nueva fase de ascenso después del año 2002. En abril de ese año, por invitación del Presidente Andrés Pastrana, llegó de visita a Colombia por primera vez a este nivel, el Presidente de la República de Polonia, Alexander Kwasniewski. Durante los encuentros y conversaciones realizados, se recordó que entre nuestros países no existen asuntos controversiales; los une el apego a los principios democráticos, a los derechos humanos y el amor a la libertad ciudadana: Polonia promulgó la primera Constitución europea, mientras Colombia es la democracia más antigua de América Latina. Al lado de Simón Bolívar lucharon soldados polacos, de quienes la patria no aparecía entonces en los mapas de Europa. En un periodo posterior llegaron emigrantes polacos a Colombia y a otros países de América Latina, encontrando su sitio en las sociedades latinoamericanas. Durante la visita se realizó el Primer Foro Económico con la participación de empresarios y representantes de las autoridades económicas de los dos países. En el cierre se firmó una declaración política conjunta, en la que los dos mandatarios expresaron su apoyo al proceso de paz y a la política de gobierno de Colombia en contra de las organizaciones terroristas guerrilleras. El presidente A. Kwasniewski se encontró también con Álvaro Uribe Vélez, entonces candidato presidencial, quien manifestó mucho interés en las reformas políticas, económicas y sociales polacas.

                En mayo de ese año, Álvaro Uribe ganó las elecciones presidenciales. En agosto asume el gobierno y pone en vigor las reformas, que en poco tiempo cambian substancialmente la situación socio-política y militar de Colombia. La estrategia puesta en marcha de Seguridad Democrática, permitió al gobierno restablecer el control sobre todo el territorio del estado. De las grandes aglomeraciones urbanas fueron expulsadas los grupos terroristas de la guerrilla Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC). Con éxito se estableció contacto con los representantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrilla con aspiraciones políticas. En los años 2004-2005 prácticamente fueron desarmados los frentes de los grupos paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Colombia entró en una fase de intenso desarrollo, convirtiéndose en un país atractivo para los empresarios extranjeros.

                En el año 2002, marchando en contra de la resquebrajada coyuntura, en las relaciones bilaterales se adoptó un programa de acciones multidisciplinarias a largo plazo, en las que el énfasis principal fue el desarrollo de las relaciones económicas. Se puso en marcha la nueva página de Internet de la embajada; se diseñó e implementó el innovador Sistema de Información Económica (SIG), que permite el acercamiento expansivo tanto a receptores colombianos, como polacos con materiales e información promocional, divulgados por la representación diplomática. En marzo de 2003 se conformó la Cámara de Comercio Polaco-Colombiana, cuyo objetivo estatutario es la promoción y activación de las relaciones comerciales y económicas entre empresarios de los dos países. La Cámara es una asociación social, que agrupa importantes empresarios, comerciantes, representantes de la administración y gremios económicos. A finales de este mismo año, por iniciativa de Juan Carlos Vanegas, se fundó en Ibagué (capital del Departamento del Tolima), una sucursal de la Cámara, que agrupa empresarios locales, interesados en la cooperación con empresarios polacos. La existencia de la Cámara permite la presencia activa de Polonia en los eventos económicos organizados en territorio colombiano; favorece también, la organización de misiones comerciales. Junto a sus deberes constitucionales, se ocupan también de la promoción económica, los Cónsules Honorarios designados: Gabriel Restrepo en Medellín (a partir del año 2000), Benjamín Schuster en Cartagena (a partir del año 2003) y Luis Acosta Osio en Barranquilla (desde el año 2004).

                En septiembre del año 2004 se constituyó la empresa mixta polaco-colombiana ABC Polish Group Cía. Ltda. con sede en Varsovia y en la ciudad de Barranquilla, el que se dedica entre otros, a la importación de flores colombianas, frutas tropicales, pulpa de frutas y madera. En abril de ese año se abrió en Bogotá el salón de belleza Dr. Irena Eris, cuya actividad se basa en la importación de cosméticos de Polonia.

                Muy importante para el desarrollo de las relaciones económicas polaco-colombianas fue el establecimiento en Bogotá en febrero de 2005 de La Casa Polaca (http://www.casapolaca.com/), dirigida por el joven empresario colombiano Javier Rodríguez Cepeda. La institución fundada se ocupa del intercambio comercial integral con Polonia, como también de la vasta promoción de la economía polaca.

                La conformación de las instituciones y organizaciones económicas evocadas, en gran medida contribuyeron al significativo aumento de las transacciones comerciales bilaterales de los últimos años. En el año 2005 estas alcanzaron el nivel anterior a la crisis de finales de los años noventas y cerraron con una cifra de 74,7 millones de dólares. Favoreció también a esto, la intensificación de la cooperación interparlamentaria. Vale la pena recordar que en febrero del año 2004, en Polonia estuvo el Presidente de la Cámara de Representantes de Colombia, Alonso Acosta Osio. Fue recibido por el Presidente de la República de Polonia y sostuvo conversaciones con el Ministro de Relaciones Exteriores y con las directivas de la Dieta y el Senado. A. Acosta entabló también conversaciones sobre temas económicos, entre estos, sobre la eventual puesta en marcha de una ensambladora de autobuses urbanos Solaris en Colombia. Su visita fue precedida por las conversaciones en Polonia del Presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa del Senado de Colombia, Jairo Clopatofsky (enero de 2004). Fue recibido por el Presidente de la Dieta polaca y Viceministro de Relaciones Exteriores. Participó en una sesión especial de la Comisión de Asuntos Exteriores dedicada a la problemática de las relaciones polaco-colombianas y también hizo una visita a algunas plantas industriales. A comienzos del año 2005 llegó en una visita similar a Polonia, el ex-presidente del Senado de Colombia, Germán Vargas Lleras. Las visitas realizadas contribuyeron a conformar en el congreso colombiano en septiembre de 2004, el Grupo Parlamentario Colombo-Polaco, integrado por 17 diputados y senadores. El día 25 de noviembre de 2004 llego en visita oficial a Polonia, la Señora Carolina Barco, Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, quien además de las conversaciones y los encuentros que sostuvo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, fue recibida por el Presidente A. Kwasniewski y los Presidentes de la Dieta y el Senado. 

                Sobre el periodo referido recae también, el alentamiento de las relaciones culturales y científicas bilaterales. A finales del año 2002 se reactivaron los trabajos del Instituto Federico Chopin, con sede en la capital de Colombia y dirigido por María Consuelo Orjuela de Piotrowski. Simultáneamente, gracias a la gran ayuda de la señora Esther Rozenfarb de Cattan, propietaria de una de las escuelas locales, junto a la Embajada emergió un punto de enseñanza del idioma polaco, en donde regularmente toman sus lecciones un poco más de 30 alumnos. La maestra social del idioma es la reconocida señora de ascendencia polaca Joanna Przychodzka Ortiz.

                En octubre de 2003, por iniciativa de ilustres representantes del mundo científico y cultural local, se constituyó el Comité Social para la Construcción del Monumento a la Memoria de Federico Chopin, situado en el parque aledaño a la sede de la Embajada de la República de Polonia en Bogotá. En cabeza del Comité se encontró el Profesor Jaime Posada Díaz, Presidente del Supremo Colegio Científico de la Academia Colombiana de Ciencias. Una labor muy significativa dentro del Comité tuvo el Profesor Bogdan Piotrowski, Decano del Departamento de Lenguas y Literatura de la Universidad de La Sabana en Bogotá y su esposa, la Señora María Consuelo Orjuela de Piotrowski, Presidente del Instituto Federico Chopin local.

                La apertura oficial del monumento se llevó a cabo el Día de la Fiesta Nacional del 3 de Mayo del año 2006. Junto a los miembros del Comité del Parque F. Chopin, participaron en ella, los fundadores, los representantes del Cuerpo Diplomático local, los medios de opinión, la colonia polaca local, el clero, las autoridades del gobierno central y local, como los círculos económicos. El gobierno colombiano estuvo representado por la Señora Elvira Cuervo de Jaramillo, Ministra de Cultura de Colombia, quien fue la madrina de la ceremonia y el Señor Alejandro Borda, en representación de la Ministra de Relaciones Exteriores. Durante la ceremonia se leyó la carta enviada por el Señor Kazimierz Michal Ujazdowski, Ministro de Cultura y Patrimonio Nacional de la República de Polonia. Junto a la Ministra de Cultura de Colombia y el presidente del Comité para la Construcción del Monumento, intervinieron el Embajador de la República de Polonia y el Embajador de Francia. La apertura del monumento fue acompañada por, la organizada al interior de la Embajada, exposición de los pintores de ascendencia polaca Señores Daniel Winograd y Benjamín Schuster. Vale la pena anotar, que la construcción del monumento no hubiera sido posible, sin la ayuda del Señor Felipe Lisocki, nieto del Cónsul Honorario en Bogotá antes de la guerra, quien donó el mármol necesario y del prestante empresario de ascendencia polaca, Señor Eliécer Lejzor Sredni, quien sin ningún costo suministró los demás materiales de construcción.

                Este es el tercer monumento en territorio colombiano dedicado a los más ilustres representantes de la nación polaca. Junto a él, se encuentra el monumento de Juan Pablo II en Ibagué, descubierto en el primer aniversario de la muerte del Papa Polaco y el monumento erigido en 1974 en Bogotá, en memoria del gran astrónomo polaco Nicolás Copérnico, obra del artista Tadeusz Lodzian, escultor y profesor de la Academia de Bellas Artes de Varsovia.

    La construcción del monumento fue precedida por otro importante acontecimiento cultural polaco, que fue el Primer Concurso Nacional de Piano Federico Chopin, organizado por el Instituto F. Chopin de Bogotá, entre los días 14 y 20 de febrero de 2005, cuyo jurado estuvo integrado por Janusz Olejniczak de Polonia, Meter Efler de Austria y Pablo Arévalo de Colombia. El primer premio del concurso fue alcanzado por Mauricio Arias Esguerra, un joven pianista colombiano, pupilo de la Señora Ludmila Zarzycka Weber, profesora polca de música en las universidades colombianas. El segundo premio se otorgó a Franz Xavier Riegler Charon, un colombiano residente en Austria. Luis Alberto Peña Cortés, Cristian Alberto Restrepo Sánchez y Carlos Augusto Rodríguez recibieron una mención de reconocimiento. La clausura del Concurso fue honrada con un concierto sinfónico interpretado por los laureados con los dos primeros premios y la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de Bogotá, dirigida por Zbigniew Zajac, músico polaco con residencia permanente en Colombia.

    El día 25 de mayo de 2006 en la sede de la Academia Colombiana de Historia de Bogotá, se realizó el simposio científico titulado "Participación de los Polacos en la Guerra de Independencia y en el Desarrollo Económico, Científico y Cultural de Colombia". Durante el simposio expusieron: el Profesor Santiago Díaz Piedrahita, Presidente de la Academia, con la ponencia "Historia de Colombia del Siglo XIX"; la Señora Teresa Jaroszewicz, investigadora del Centro de Estudios Latinoamericanos CESLA, con la ponencia "Participación de los Polacos en la Guerra Independentista de Colombia"; el Sacerdote y Profesor Luis Carlos Mantilla, con la ponencia "Mieczyslaw Halka-Ledóchowski, Nuncio Papal en Colombia en el siglo XIX" y el Profesor Bogdan Piotrowski, con la ponencia "Participación de los Polacos en el Desarrollo Económico, Político y Cultural de Colombia". El simposio permitió recordar hechos totalmente olvidados en la histografía local, concerniente a la participación de los Polacos en los más importantes acontecimientos históricos de Colombia. Las sesiones fueron acompañadas con la exposición de trabajos y documentos temáticos, encontrados en los archivos locales.

    La conferencia precedió a la apertura del Centro Cultural Polaco de Bogotá el día 6 de junio de 2006. Este se creó gracias a la decisión del Profesor Jaime Posada Díaz, Presidente del Supremo Colegio Científico de la Academia Colombiana de las Ciencias, quien puso a disposición del Centro, las instalaciones y equipos del edificio de la Academia (auditorio, salas de conferencias y exposición, locaciones auxiliares, etc.). En la biblioteca de la Academia se dispuso una sección independiente, en la que se ubican publicaciones recibidas de Polonia (durante la ceremonia se hizo entrega de una colección enviada por el CESLA). El Profesor Bogdan Piotrowski fue nombrado Director Honorario del Centro. El Instituto creado, debe servir a la colonia polaca local, como a los ciudadanos colombianos interesados en los asuntos polacos. Debe ser el punto de apoyo, para la creación de la planeada Asociación de Amistad Polaco-Colombiana.

      Durante la apertura del Centro, la conferencia inaugural titulada "Iniciativas de la Universidad de Czestochowa y la Asociación Mundial del Patrimonio Cultural de la Colonia Polaca, orientada a la promoción de Polonia fuera de Polonia", estuvo a cargo del Rector de la Universidad de Czestochowa, Profesor y Sacerdote Andrzej Krynski, quien llegó de visita a Colombia. Durante la ceremonia, representantes de la Administración Postal de Colombia, presentaron los sellos postales ocasionales, emitidos con las estampas de Juan Pablo II y Federico Chopin.

    Un nuevo capítulo en las relaciones polaco-colombianas estableció la entrada de Polonia a la Unión Europea el día 1 de mayo de 2004. Polonia como miembro pleno de la Unión, participa activamente en el lineamiento y la realización de la política común, desarrollando la cooperación con Colombia en todos los planos. Expresa el pleno apoyo a los esfuerzos del Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, orientados a la resolución pacífica del conflicto interno, al fortalecimiento de la democracia y a la erradicación de la producción y comercio de narcóticos.

    Los colombianos ven en nuestro país a un importante y atractivo socio, a un muy significativo miembro de la OTAN y de la Unión Europea. En las relaciones políticas tratan a Polonia como un aliado y en las económicas, como un objetivo de expansión para las exportaciones y un lugar para adquirir nuevas tecnologías. Como característica común de los dos países quedan los vínculos históricos y las tradiciones, apoyadas por los valores de la civilización occidental.

    Anexos:

    1. Representantes de Polonia en Colombia

    2. Calendario de eventos en las relaciones diplomáticas polaco - colombianas

    B i b l i o g r a f i a:

    - Encyklopedia Microsoft ENCARTA, 2005;

    - Multimedialna Encyklopedia PWN, 2003;

    - „Gospodarka i przedsiębiorstwo w dialogu polsko - latynoamerykańskim", CESLA UW „Ameryka Łacińska" nr 1 (15) 1997, s. 5 - 15;

    - Jacek Perlin „Przedstawiciele dyplomatyczni państw Ameryki Łacińskiej w Polsce", CESLA UW „Ameryka Łacińska" nr 4 (14) 1996 s. 56 - 58;

    - Jacek Perlin „Historia stosunków dyplomatycznych Polski z Ameryką Łacińską", CESLA UW „Ameryka Łacińska" nr 3 (13) 1996 s. 65 - 71;

    - Olgierd Budrewicz „Druga podróż do czterech rogów świata", Sport i Turystyka, Warszawa, 1970;

    - Andrzej Dembicz „Stosunki z krajami Ameryki Łacińskiej", Rocznik Polskiej Polityki Zagranicznej, MSZ 1996

    Elaborado por

    Henryk Kobierowski

    25 de junio de 2006 

     

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